Centro Georges Pompidou / Richard Rogers – Renzo Piano / Paris

Inaugurado en 1977 y realizado por los arquitectos Richard Rogers y Renzo Piano, el Centro Georges Pompidou alberga una de las mayores colecciones de arte moderno y es, a su vez, uno de los hitos de la arquitectura High-Tech. Un proyecto innovador, casi un contenedor de arte, de dos jóvenes y desconocidos arquitectos fue el ganador del concurso en el que se encontraban Philip Johnson y Jean Prouvé como jurado, siendo éste último el gran impulsor de dar la victoria a los dos jóvenes.

La integración del proyecto en el barrio de Les Halles (un barrio antiguo deprimido social y económicamente) se basa en el contraste con todo lo existente: los colores, la altura y la tipología constructiva chocan con todo su entorno. Sin embargo, logra una simbiosis perfecta ya que ocupa menos de la mitad de su parcela, dando una plaza pública a la ciudad que por supuesto forma parte del museo. Allí se dan cita teatros callejeros, dibujantes, pequeñas tiendas y grupos de jóvenes, siendo este núcleo de actividad del museo parte fundamental en la victoria de Piano y Rogers.  En los límites de este espacio público se encuentran los respiraderos del aparcamiento subterráneo que ocupa todo el solar. Su gran tamaño sirven para ampliar los límites del centro a toda la plaza, la cual está inclinada ligeramente hacia el Centro Pompidou, funcionando el edificio de telón de fondo.

El edificio fue concebido como un gran contenedor vacío donde se podría albergar cualquier tipo de obras de arte. Para formalizar esta idea, entra en juego una poderosa concepción estructural que permite lograr unos espacios diáfanos para dichas funciones variables según las exposiciones del centro.

El armazón metálico está formado por 14 pórticos que sostienen 13 tramos con una luz de 48 m cada una, espaciadas por 12,80 m. Sobre los postes, en cada nivel, se articulan elementos de acero moldeado denominados gerberettes, de 8 m de longitud y 10 toneladas de peso. Las vigas, de una longitud de 45 m, se apoyan en estas articulaciones, que transmiten el peso a los postes y se equilibran mediante tirantes anclados en barras. Cada planta tiene una altura de 7 m entre suelo y techo. En las fachadas oeste y este hay «cruces de San Andrés», cuya sección es realmente fina. En la fachada que da a la plaza, se suma la estructura que sujeta la escalera exterior Detrás de este conjunto de barras y tubos están las fachadas propiamente dichas. Las fachadas tienen un acristalamiento continuo, dividido en módulos rectangulares y con carpintería metálica ortogonal.

Las instalaciones y estructuras del edificio tienen una serie de colores que sirven de código para que el visitante sepa la función que tiene cada elemento. El rojo queda reservado para las comunicaciones (ascensores y escaleras, incluida la escalera exterior de la fachada de la plaza), el azul para la climatización, el verde para las instalaciones del agua, el amarillo para la electricidad, y el blanco para las tomas y extracciones de aire.  A pesar de que todos los tubos y barras no dejen ver las fachadas del Pompidou, el interior es bastante luminoso ya que el acristalamiento es continuo. Por los techos interiores pasan todas las tuberías y elementos que hay en las fachadas, estando todos estos elementos a la vista. De esta manera, dentro del edificio se consigue esa misma imagen de caos y maraña de elementos tecnológicos propia del exterior.

ENLACES:

http://www.centrepompidou.fr/

http://www.plataformaarquitectura.cl/2010/10/04/clasicos-de-arquitectura-centre-georges-pompidou-renzo-piano-richard-rogers/

http://www.tublogdearquitectura.com/?p=3929

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